El gremio de los transportistas se ha posicionado como uno de los actores clave de cara a la inauguración del Mundial el próximo 11 de junio en la Ciudad de México. Además de las marchas ciudadanas de maestros y colectivos de búsqueda, las organizaciones de transporte público y de carga han anunciado su participación activa en las jornadas de protesta programadas para ese día histórico.
En los informes presentados por La Silla Rota, se destaca que las advertencias de los transportistas incluyen la posibilidad de realizar bloqueos estratégicos en las vías que comunican con el Estadio Azteca (Estadio Banorte). Esta medida de presión busca obligar a las autoridades a atender sus demandas laborales en un momento en que la atención mundial está fija en la capital mexicana.
Las concentraciones del sector transporte y los colectivos civiles se organizarán en puntos neurálgicos como la Calzada de Tlalpan (cerca de División del Norte), Avenida del Imán (Parque Cantera) y el Anillo Periférico. Se estima que la aglomeración de camiones y manifestantes inicie desde las primeras horas de la mañana, convergiendo formalmente a las 13:00 horas en el área del estadio.
El impacto sobre el sistema de transporte convencional de la ciudad será directo, inhabilitando rutas de autobuses y complicando el tránsito en vialidades primarias como Insurgentes Sur y Viaducto. La combinación de transportistas protestando en sus propias unidades y marchas a pie generará un cuello de botella casi imposible de sortear para el tráfico regular.
En respuesta a la inminente parálisis del transporte, el gobierno de la CDMX suspenderá las clases públicas y promoverá esquemas de trabajo remoto para liberar las vialidades. Se ha exhortado a los usuarios habituales del transporte y a los asistentes al partido a utilizar alternativas viables, planificar rutas alternas y estar atentos a las alertas viales en tiempo real.
