Cuauhtémoc, Ciudad de México. 26 de mayo 2026. La presidenta constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, la Doctora Claudia Sheinbaum Pardo en conferencia de prensa matutina en el salón de la Tesorería de Palacio Nacional. La acompañan: Leticia Ramírez Amaya, secretaria de Bienestar; David Kershenobich, secretario de salud; Eduardo Clark, subsecretario de Integración y desarrollo del sector salud; Martí Batres Guadarrama, director general del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE). Foto: Juan Carlos Buenrostro/Presidencia
La política exterior y sanitaria de México mantendrá las fronteras abiertas para el tránsito internacional, desmarcándose de medidas drásticas adoptadas por otras naciones en crisis pasadas. El gobierno federal optó por un enfoque basado en la responsabilidad compartida y la vigilancia clínica.
Según reportó El Financiero, el secretario David Kershenobich aclaró formalmente que México no va a restringir de ninguna manera el acceso a ciudadanos provenientes de la República Democrática del Congo, Uganda o Sudán del Sur. Las rutas comerciales y diplomáticas permanecen vigentes.
A pesar de la política de fronteras abiertas, el protocolo mexicano introduce una petición importante para los ciudadanos de dichos países: realizar un periodo de aislamiento voluntario preventivo antes de emprender su viaje hacia el territorio nacional.
Este periodo de resguardo previo busca garantizar que los viajeros no desarrollen síntomas asociados a la enfermedad durante el trayecto en avión o inmediatamente después de pasar los controles migratorios mexicanos.
La combinación de apertura fronteriza con solicitudes de aislamiento representa el modelo de gestión sanitaria equilibrada con el que México pretende hacer frente a sus compromisos internacionales sin comprometer la salud interna.
