No todos los dueños de vehículos eléctricos en la capital deberán realizar el trámite de emplacamiento. La Secretaría de Movilidad ha definido criterios específicos basados en la potencia y velocidad para diferenciar qué unidades requieren matrícula y cuáles solo necesitan un distintivo especial para circular por la metrópoli.
Con información de El Excélsior, se aclara que la placa obligatoria costará 709 pesos para unidades de alta potencia. El objetivo de esta distinción es no afectar a quienes utilizan vehículos eléctricos de baja velocidad, como bicicletas asistidas ligeras, pero sí regular a aquellos scooters y motos que alcanzan velocidades competitivas con el transporte público.
Las unidades exentas son aquellas que alcanzan una velocidad máxima de 25 kilómetros por hora y cuyo motor tiene una potencia menor a 250 watts. Para estos “Vehículos Eléctricos Personales” (VEP), el secretario Héctor Ulises García precisó que únicamente deberán portar un “Distintivo de Movilidad Eléctrica”, lo que simplifica su uso cotidiano.
A pesar de no requerir placa, estos conductores ligeros no están exentos de respetar el Reglamento de Tránsito. La jefa de Gobierno, Clara Brugada, recordó que la prioridad sigue siendo el peatón, por lo que incluso los vehículos con distintivo deben abstenerse de circular por banquetas y zonas donde se ponga en riesgo la integridad de las personas a pie.
Esta medida busca homologar la movilidad eléctrica en la Ciudad de México con las tendencias globales de las grandes capitales. Al establecer límites claros de potencia y velocidad, la autoridad fomenta el uso de tecnologías limpias pero de forma controlada, evitando que vehículos potentes se disfracen de bicicletas para evadir regulaciones de seguridad vial.
