La administración de la presidenta Claudia Sheinbaum ha iniciado una reestructuración profunda en la forma en que instituciones como Cofepris y el SAT interactúan con los inversionistas. Mediante la firma de acuerdos de simplificación, se busca que estas dependencias dejen de ser vistas como barreras burocráticas y se conviertan en aliadas del crecimiento económico nacional.
De acuerdo con el comunicado de la Presidencia de la República en la Ciudad de México, estas medidas son fundamentales para acabar con la corrupción y reducir tiempos de respuesta. En el caso de Cofepris, se busca eliminar cargas innecesarias que retrasaban la autorización de productos y servicios esenciales, garantizando siempre la certeza sanitaria para la población mexicana.
La Presidenta detalló que, en el ámbito fiscal, el SAT adoptará criterios de uniformidad para evitar la doble tributación. Esto brindará una mayor certeza jurídica a las empresas, ya que la autoridad procurará realizar una sola revisión integral por ejercicio fiscal, permitiendo que los contribuyentes tengan claridad absoluta sobre sus auditorías y procesos administrativos.
“Los hemos escuchado, y hoy respondemos a la solicitud de disminuir trámites para acelerar las inversiones”, afirmó Sheinbaum al dirigirse a los representantes del sector productivo. Esta apertura al diálogo ha permitido diseñar un plan donde la simplificación no signifique falta de rigor, sino una mayor eficiencia en el cumplimiento de la ley por parte de todos.
La estrategia también contempla la creación del modelo nacional de simplificación y digitalización. Este modelo implica que todos los estados y municipios del país deberán homologar sus trámites, evitando que los inversionistas enfrenten requisitos contradictorios al momento de desarrollar proyectos que crucen diferentes jurisdicciones geográficas.
Asimismo, se enfatizó que el sector productivo y el gobierno comparten la convicción de que no debe haber espacio para la ilegalidad. La mandataria fue clara al señalar que todos deben cumplir con sus obligaciones fiscales, pero que el Estado tiene la obligación de facilitar ese cumplimiento mediante procesos digitales sencillos, rápidos y transparentes.
Finalmente, la jefa del Ejecutivo adelantó que este plan de simplificación se extenderá la próxima semana a las micro, pequeñas y medianas empresas. El propósito es fomentar “lo hecho en México” y asegurar que los beneficios de la desburocratización lleguen a todos los niveles de la economía, fortaleciendo el tejido social y empresarial del país.
