Los indicadores ambientales se encuentran en niveles que requieren la atención y el cuidado de todas las familias en el estado. Una capa ligera de polvo sahariano cubrirá la región, lo que mantendrá condiciones climáticas de calurosas a muy calurosas con cielos que variarán de mayormente despejados a medio nublados. Este escenario elevará los riesgos asociados a la exposición solar si no se toman las medidas pertinentes.
Durante el amanecer, las estaciones meteorológicas registrarán temperaturas mínimas de 24°C a 26°C en Mérida y el interior del estado, y de 25°C a 27°C en la costa, con niveles de humedad máxima que oscilarán entre el 90% y el 95%. Conforme avance la jornada, el calor se intensificará notablemente, estimando que las temperaturas máximas se coloquen entre 34°C a 36°C en los municipios costeros y de 36°C a 38°C en la ciudad capital y el interior profundo, reduciendo la humedad a valores de entre 45% y 55%.
Los valores de radiación solar se ubicarán en un rango muy alto de 800 a 1,100 watts/m², mientras que el índice UV registrará de 8 a 11 unidades, considerado como una categoría de riesgo muy elevado. El factor de bochorno empujará la sensación térmica a registros críticos de entre 47°C y 49°C. Se esperan vientos del este y sureste en Mérida y el interior, y del este y noreste en el litoral, con rachas de hasta 30 km/h y posibilidad de lluvias dispersas por la tarde en el centro-norte y centro-este.
Las recomendaciones médicas insisten en la aplicación de protector solar cada dos horas si se permanece a la intemperie y el uso de ropa de manga larga, pero de tejidos frescos. Si planea acudir a las playas o realizar actividades recreativas, pospóngalas para el final de la tarde cuando la radiación disminuya. Mantener una hidratación continua a base de agua purificada sigue siendo la estrategia más efectiva para proteger la salud de todos.
