La visita de U2 a la Ciudad de México para grabar el video de “Street of Dreams” tomó un giro inesperado que rápidamente se hizo viral. Lo que debía ser una grabación técnica en la Plaza Santo Domingo se convirtió en una convivencia familiar involuntaria. Debido a problemas con la electricidad y la lluvia, la banda terminó dentro de un departamento privado, saludando a una familia en plena cena.
Tal como informó ADN40, el operativo de filmación tuvo que ser modificado drásticamente cuando un generador falló. En lugar de detenerse, la banda optó por aceptar la invitación de un vecino para usar su balcón. Este acto permitió que la producción no perdiera el día de trabajo y que la banda experimentara de cerca el estilo de vida de los habitantes del Centro Histórico.
Los videos que circulan en la red muestran a Bono y a sus compañeros entrando al inmueble con una sonrisa y un cálido saludo para los dueños. La sencillez de la banda sorprendió a todos, ya que caminaron por los pasillos de la casa como si fueran invitados de toda la vida. Al llegar al balcón, se instalaron para seguir con la interpretación de su nuevo tema musical bajo la mirada del público.
Los fans que esperaban afuera, cubiertos con sus impermeables del Zócalo, no dejaron de corear cada una de las frases de la banda. La atmósfera en Santo Domingo era de incredulidad y alegría absoluta ante el concierto improvisado. La lluvia, lejos de arruinar el momento, le dio un toque místico a la presentación de “Street of Dreams” desde las alturas del edificio colonial.
La respuesta del público en redes sociales fue de orgullo nacional, destacando que en México siempre se abren las puertas a quien lo necesita. “Un mexicano siempre compartirá su mesa”, comentaron cientos de personas al ver las imágenes de los músicos en el comedor de la familia. La hospitalidad fue el ingrediente secreto que hizo que este video musical fuera mucho más especial que cualquier otro previo.
Vivir en la Ciudad de México significa estar preparado para lo extraordinario, y este martes 12 de mayo fue la prueba definitiva. La banda irlandesa no solo se llevó un excelente material audiovisual, sino también el agradecimiento de un pueblo que los recibió con los brazos abiertos. El “México Mágico” se hizo presente una vez más para rescatar a una de las bandas más grandes del mundo.
