Víctor Rodríguez Padilla, director de Pemex, anunció el cese de tres funcionarios por ocultar información crítica sobre una fuga en el complejo Cantarell que derivó en un gran derrame. El directivo admitió que la empresa es la responsable del incidente, dejando atrás las teorías que culpaban a barcos desconocidos o fenómenos naturales.
Según publica El Universal, en rueda de prensa, se expuso que desde el 6 de febrero se conocía la emanación, pero el director general no fue informado formalmente sino hasta mucho tiempo después. El director tuvo que analizar personalmente bitácoras y reportes científicos de Sener, Semarnat y Marina para descubrir la verdad detrás del desastre ambiental.
Las versiones preliminares del incidente, presentadas a finales de marzo, intentaron minimizar el impacto diciendo que eran “chapopoteras” naturales. Sin embargo, las investigaciones de campo confirmaron que se trataba de una falla de integridad mecánica en un oleoducto principal de 36 pulgadas que no fue atendida con la celeridad requerida.
Se revelaron faltas graves, como el hecho de esperar ocho días para cerrar la válvula principal tras detectar la fuga, lo que incrementó drásticamente el volumen de crudo vertido al mar. Además, se denunció que las áreas operativas negaron la fuga incluso cuando el petróleo ya estaba cubriendo extensas zonas costeras y afectando a la fauna local.
Los cargos de los funcionarios ya cesados son: subdirector de seguridad, salud y protección ambiental; coordinador de control marino; y el líder de derrames y residuos. La Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno ya interviene en las auditorías internas de Petróleos Mexicanos para identificar más omisiones.
