Esta mañana se presentó el primer diagnóstico estacional del Doctor Phil Klotzbach sobre la actividad ciclónica en la Zona IV. El grupo de científicos de la Universidad Estatal de Colorado prevé una temporada por debajo de la media histórica en el Atlántico. Este reporte es fundamental para las estrategias de gestión de riesgos en países del Caribe y el Golfo de México.
La aparición de “El Niño” fuerte durante el verano será el factor determinante, pues provoca vientos cortantes que deshacen las formaciones tropicales. Además, se ha observado un enfriamiento anómalo en las aguas del Atlántico. Estas variables atmosféricas son las responsables de que este año se espere una baja considerable en la formación de ciclones respecto a años previos.
Sin embargo, los expertos subrayan que existe incertidumbre en la intensidad de “El Niño”, lo que podría obligar a realizar ajustes en los tres pronósticos restantes. La población debe estar atenta a la evolución de cada sistema.
Para el caso específico de la Península de Yucatán, el mensaje es de alerta constante. La experiencia con el huracán Isidore en el 2002 dejó claro que los años de “El Niño” no están exentos de desastres. La preparación de la sociedad civil y las autoridades debe mantenerse firme, entendiendo que basta un solo evento para considerar que fue una mala temporada.
La lista oficial de nombres incluye Arthur, Bertha, Cristobal, Dolly, Edouard, Fay, Gonzalo, Hanna, Isaias, Josephine, Kyle, Leah, Marco, Nana, Omar, Paulette, Rene, Sally, Teddy, Vicky y Wilfred.
