El INAH dio a conocer el dictamen sobre los daños ocasionados al Monumento a la Patria durante las manifestaciones del pasado 8 de marzo.
El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), a través de su Centro Yucatán, presentó el dictamen sobre los daños ocasionados al Monumento a la Patria durante las manifestaciones del pasado 8 de marzo.
El informe concluye que este emblemático monumento es el que presenta las afectaciones más severas en comparación con otras esculturas y efigies del Paseo de Montejo, por lo que requerirá un proyecto integral de restauración. De acuerdo con el documento, las pintas y consignas realizadas sobre la base y las escalinatas del monumento impactaron directamente en los recubrimientos de conservación aplicados en años anteriores.
Por ello, el INAH recomendó un procedimiento especializado de limpieza y la aplicación de nuevos recubrimientos protectores que garanticen la preservación de la obra a largo plazo.
El dictamen también incluyó la evaluación de las efigies de Felipe Carrillo Puerto y Justo Sierra O’Reylli, las cuales presentaron daños menores. En estos casos, se indicó que bastará con la remoción puntual de los recubrimientos y una limpieza especializada para devolverles su estado original. La dependencia federal informó que se prevé destinar alrededor de ocho millones de pesos para atender los trabajos de restauración de los monumentos afectados en Mérida.
El proceso se extenderá hasta julio de 2026, con el objetivo de devolver a las piezas su valor estético y simbólico, además de reforzar su protección frente a futuras intervenciones.
El Monumento a la Patria, obra del escultor Rómulo Rozo inaugurada en 1956, es considerado uno de los símbolos más representativos de Yucatán. Por ello, el INAH subrayó la importancia de garantizar su conservación como parte del patrimonio cultural de la nación, al tiempo que reconoció el contexto social en que ocurrieron las manifestaciones.
